Rincones

martes, 24 de abril de 2012

Carlos Soria, ¿la viva imagen de un abuelete entrañable?

Parte de su perfil coincide: tiene 73 años, es un referente para muchos de los que le conocen... Pero nada más lejos de la realidad.
Estamos hablando de la élite del alpinismo mundial. Ese grupo al que sólo unos pocos pueden pertenecer.
Aprovecho para escribir este artículo antes de que vuelva a salir en toda la prensa. Que, esperemos, será dentro de poco cuando consiga subir el que es, para mi (claro que todo es por referencias y por lo que he leído), el más difícil de todos los ocho miles, el Annapurna. Cumbre que se ha llevado a tantos y tantos Himalayistas, como Iñaki Ochoa de Olza o Tolo Calafat, dos grandes donde los haya. A día de la publicación del artículo, las últimas noticias dicen que se hayan bloqueados por la cantidad ingente de nieve que está cayendo, a pesar de que pretendían asaltar la cumbre el 20 de abril.
Pero bueno, dejemos de ser agoreros y volvamos a lo que nos ocupa: Carlos Soria.
Para que entendamos la magnitud de lo que representa para el alpinismo mundial tenemos que repasar un poco su currículum.
Nació en Ávila (lo cual para mi, casi por si sólo, significa buena gente, pero duros a rabiar) en 1939. A los 21 años comenzó su andadura como montañero en la sierra madrileña. Cuenta en su haber con las siete cumbres más altas de los siete continentes.
Pero lo complicado de verdad comienzan a partir de 1990 (aunque antes ya contaba con ascensiones muy importantes como el Elbruz, MacKynley o Aconcagua), fecha en la que inicia su reto de ascender los 14 ochomiles con el Nanga Parbat 8125m, la novena montaña más alta del mundo.
Pues bien, a día de hoy lleva nada menos que 11 conseguidos. ¡9 con más de 60 años! No que ahí la cosa, sino que ha sido la persona de mayor edad en apuntarse 5 de ellos.


 Aquí le vemos durante su ascensión en 2010 al Manaslu.

Y en esta coronando el Lhotse, con nada menos que 72 años, en 2011.

Esta última ascensión puede que la recordéis algunos por la agria polémica que surgió. Él participaba en la expedición junto con Juanito Odriazábal, cuando tuvo que ser ayudado a descender, lo cual generó ese duro cruce de declaraciones entre este y Edurne Pasabán. Bueno, pues Carlos Soria fue el único de la expedición que no tuvo que recibir ayuda.
Para terminar me gustaría añadir una cita y una anécdota, que personalmente me encantan y definen perfectamente la filosofía de este personaje.

Cita:
"Esto de la montaña no es solamente subir montañas. Es vivir lo que hay alrededor de la montaña y con los amigos se vive muchísimo más profundo y más claramente. Película 7-70 Carlos Soria

Anécdota:
Un día estaba Carlos practicando escalada deportiva (ni siquiera sé dónde). Entre los aficionados a la montaña es una persona bastante conocida y genera expectación. Por lo que había un grupito viendo como ascendía la vía.
En un momento dado se agarró de una de las cintas (las que se ponen en los anclajes artificiales para pasar la cuerda, para el que no lo entienda). De repente se escucha desde abajo, de uno de los espectadores: "¡En libre, Carlos! ¡En libre!"
A lo que este repondió: "Fíjate si la hago en libre, que la hago como me sale de los cojones".

lunes, 23 de abril de 2012

La crisis para tontos 1.0

Que nadie se altere! No vamos a empezar a insultar y menos aún a decir que los que están sufriendo la crisis son tontos.
Lo que traemos hoy son un par de vídeos que me enseñó el otro día un amigo y de los que ahora soy fan incondicional.
Desde luego la situación actual es de todo, menos para tomársela a broma. Pero estos cortos son increíbles. Consiguen hacernos entender la crisis, su origen y mostrarnos a los culpables con tal simpleza y con tanto ingenio que no puedes evitar reírte. Que conste que ambos son trailers de sendos libros (con el mismo título, claro está).
Ambos son de Alexis Saló, un genio en ciernes al que habrá que seguirle la pista de cerca.
El primero se llama "Españistán, de la burbuja inmobiliaria a la crisis".



Y el segundo es "Simiocracia".



Mis padres siempre me decían que de política y de religión no se habla en público... por lo que pueda pasar. Pero creo que es un buen inicio para un blog en el que pensamos decir, básicamente, lo que nos dé la gana.

domingo, 22 de abril de 2012

¿Por qué un blog?

Bueno, supongo que cada uno tendrá sus motivos para publicar un blog. Si nos pusiéramos a contarlos seguro que saldrían miles.
Pero para mi hay cuatro motivos principales:
- Tienes tantas cosas que contar y de tan diversa índole que ya no sabes ni a quien ni donde hacerlo.
- Has repetido tantas veces las historias a tus amigos que cada vez que abres la boca se escuchan bostezos y expresiones de hastío.
- Te gusta escribir.
- Tienes algo que apotar que nadie más ha contemplado.

En este caso, sinceramente, creo que se trata de las tres primeras. No he encontrado demasiados temas que no vagabundeen ya por internet. Es cierto que siempre hay alguna información que nos gustaría que estuviese más completa. Pero no creo que tengamos tantos conocimientos sobre un tema específico como para ser tan pretenciosos y creer que vamos a aportar algo nuevo.
De ahí el título del blog: somos raritos y escribiremos sobre cosas simples. Deportes, vivencias, opiniones,... todo tiene cabida aquí.